jueves, 27 de noviembre de 2014

Magia


El abuelo sacó una carta y la colocó boca abajo.
–Haz tú lo mismo –le dijo a su nieta. Ella obedeció.
El as de espadas estaba ansioso por darse la vuelta para ver a su amada. Pero algo salió mal: su dama de corazones había desaparecido.

martes, 27 de mayo de 2014

Ingratitud


Los días de lluvia me duele el ojo que no tengo; ese que me saqué como prueba irrefutable de mi amor por ti.
Será que echa de menos las lágrimas que no pudo derramar cuando te fuiste.

martes, 6 de mayo de 2014

Suerte

En un descuido del hada madrina, Cenicienta se apropia de la varita mágica. No se conforma con ser princesa por un día, quiere venganza. A la madrastra la transforma en hiena y a sus hermanastras en ratas. Ya ajustará cuentas con el príncipe; hoy no le apetece comer perdices.

Ayer celebraba el cuarto aniversario de mi blog de palíndromos y hoy le toca a este (parece que en mayo "florecen" mejor). Pues bien, tal día como hoy, hace 3 años, comenzó a navegar este barco al que bauticé con el nombre de "Tampoco tengo prisa" y al que tengo un poco abandonado últimamente.
Gracias a todos por estar ahí apoyándome, en especial a mis dos grandes amigos: una encantadora hada del bosque y un rapsoda con cara de mafioso que están empeñados en que deje a un lado la maldita pereza y me ponga a escribir en serio.
Abrazos.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Punto por punto


Tras los puntos suspensivos llega la incertidumbre: una desquiciante ruleta rusa que amenaza con romper el tenue hilo de cordura que aún resiste en su cabeza.
Pero es optimista. Sabe que hay una bala en el cargador dispuesta a pintar de rojo el ansiando punto final.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Complementarios


Nuestra casa es azul. Como tus ojos, como el mar que baña la playa de mis sospechas. 
Hace tiempo que mis manos ansían dejar un rastro amarillento alrededor de tu cuello, cuya fragilidad no podrá soportar el ímpetu de mi último abrazo. 

viernes, 1 de noviembre de 2013

Nictofobia


La noche, reptando sigilosa bajo una luna nueva perenne, se coló en mis sueños infantiles transformándolos en una continua y cruel pesadilla.

martes, 1 de octubre de 2013

Sin príncipe

Desde que la madrastra se fuera a vivir un tórrido romance con el leñador, Blancanieves vivía feliz con sus enanitos. No es de extrañar que, al ver al príncipe merodear por los alrededores del bosque, quisieran eliminarlo.
La monarquía ya no se llevaba. Ni siquiera en los cuentos.