viernes, 8 de junio de 2012

Juego de niños

-¿Que no me atrevo? Ahora verás...
La piedra salió disparada del tirachinas y fue a dar en plena calva de don Froilán, que cayó fulminado. El pajarillo salió volando, completamente ileso.

24 comentarios:

  1. Me gusta mucho MJ porque no me queda claro si el niño apuntaba a la calva de don Froilán o al pajarillo. A mí me da que ha acertado. Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Podemos suponer donde apuntaba el niño ¿verdad? ;-)
      Gracias, Mar.

      Un beso.

      Eliminar
  2. Así es. La ambigüedad se lleva el cuento. Buenísimo! Beso grande, MJ!

    ResponderEliminar
  3. El pajarillo era el pretexto y don Froilán era el objetivo. Qué pillines estos niños!!!
    Me gusta la doble interpretación que le brindas al lector.
    Muy bueno, MJ !!!
    Besos !!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegra que te guste, ATENEA.

      Un abrazo.

      Eliminar
  4. Muy bueno, MJ. ¡Qué forma de focalizar la esencia del relato! Con una palabra se descubrir la trama.

    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El mérito es de la perspicacia del lector :-)

      Un abrazo, Petra.

      Eliminar
  5. jajaja opino como Mar... ¿a dónde apuntaba el niño???
    saludillos

    ResponderEliminar
  6. ¡Excelente, MJ! Nos nos puedes contar más en menos. Tienes una manejo de la elisión que da buena nota de tu talento para este genero.

    Me marcho de tu casa con una sonrisa puesta.

    Un abrazo,

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me gusta lo breve, Pedro :-)

      Un abrazo.

      Eliminar
  7. MJ, ¿este relato lo he leído en algún sitio? Me gusta su picardía infantil y ese accidente que solo se puede producir a esas edades.

    Muy bueno.

    Un abrazo, Artista.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Claro que sí, Nicolás. Me lo serviste en bandeja ;-)

      Un abrazo.

      Eliminar
  8. Muy bueno tu micro, y el dibujo....de dulce.
    No se puede decir más, con menos palabras.
    Bss, Pe.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿Te ha gustado? Me alegro :-)

      Un beso, Ro.

      Eliminar
  9. Un Guillemo Tell de resortera, tocado en su orgullo pavonea una capacidad que no tiene. Dispara a su objetivo desnudando su pobre destreza provocando un resultado calamitoso.
    Me encantó esta historia, y por moraleja yo le pondría: No es suficiente tener las herramientas (el cargo o el poder) y expresar optimismo de alcanzar la meta, porque si no hay capacidad en quien asumen el reto, los desastres llegarán por consecuencia… (Cualquier político o gobernante parecido al protagonista del cuento, es pura coincidencia).
    ¡Saludos!

    Pd: Leerte es pasear de la mano con tu imaginación y luego gracias a ti, sentir que empezamos a volar, pero ya por nuestra cuenta.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y contar con lectores tan sagaces como tú, es todo un lujo.
      Gracias por tu comentario, Juan Carlos.

      Un abrazo.

      Eliminar
  10. Y vaya que es cosa de niños, pobre de Don Froilán que no se esperaría tal ataque, ahhhh pero qué chamacos :P

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Travesuras de niños :-)

      Un abrazo, Gabriel.

      Eliminar
  11. ¿Seguro que era al pajarillo a donde quería acertar? No sé yo...

    Besitos

    ResponderEliminar
  12. Algo le habría hecho don Froilán a ese crío, seguro. El pajarillo solo estaba ahí para indicarle dónde tenía que apuntar.

    Me gusta la velocidad y determinación que transmite el micro.

    Un abrazo :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jaja, no se me había ocurrido, Ximo, pero es una posibilidad.

      Otro abrazo para ti.

      Eliminar